A veces tengo miedo, de que al verte todo sea como la última vez que te vi sin sentimientos ni emociones me asusta que eso suceda, que no me emocione al verte, no me estremezca con un beso, ni sonría al despedirme con ansias de volver a verte otra vez. Sin duda ya no me quedo en la comodidad de solo sentir miedo, ahora lo combato, lo libero para poder sentir (te) porque antes sentía miedo de perderte y te perdí, pero sobreviví y además feliz. Mi mundo no se acabó, se construyó otro. Y ahora quiero que seas parte de ese mundo. Quiero sentirte, porque ahora siento tantas cosas, en cada parte de mi cuerpo pero más en mi corazón, siento amor, mucho. Y espero de verdad sentir lo mismo el día que te vuelva a ver. Creo que lo único que necesito en mi vida es dejar de pensar tanto y solo dejarme llevar y sentir (te).
A veces siento que cada vez te desvaneces más, no de mi sino que del mundo. Siento que un día no vas a existir más en esta realidad, tendrás tu propio mundo con nuevas personas nuevos amores y en ese mundo no habrá lugar para mi.
Nota mental: jamás te quedes con las ganas de decirle las cosas a las personas.
Cada día siento más tu ausencia, es algo que se siente adentro un dolor que no es como ningún otro, ni siquiera como cuando te duele mucho el estómago o alguna parte del cuerpo. Es algo que no se quita con una pastilla o alguna hierba, ni con alguna droga.
Siempre está ahí y aunque a veces desaparezca en momentos después vuelve, a recordarme todo, que ya no te tengo, que no estás aquí y en ningún lado. Que estás cerca pero a la vez muy muy lejos.
Quiero mucho soltarte y dejarte ir para que puedas volar tranquila y encuentres felicidad en otras cosas, pero no puedo. Me aferro a lo que sea que me sirva para sentir que aún existes, un laik, una foto, alguna conversación antigua o alguna carta. Solo así siento que todo fue real, que existió ese hermoso amor que quizás por mi culpa o de la vida no siguió floreciendo.